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8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

Mária Telkes, la Reina del Sol

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Como conmemoración de este día es justo citar que fue un pionero grupo de mujeres, entre las que sobresalió la científica Mária Telkes, el que desarrolló el primer sistema moderno de utilización de la energía del sol, en este caso para calefaccionar una casa, que se conoce. Aquí su historia.
Mária Telkes, la Reina del Sol
Mária Telkes, pionera de la energía solar.

Mária Telkes nació en Budapest, la capital de Hungría, el 12 de diciembre de 1900. Su inquietud sobre las posibilidades de la energía solar comenzó en la escuela secundaria. En 1920 obtuvo la licenciatura como fisicoquímica en la Universidad de su ciudad natal, y cuatro años más tarde el doctorado en la misma especialidad.

En 1925 emigró a Estados Unidos, donde comenzó a trabajar como biofísica en el hospital Cleveland Clinic Foundation, allí realizó investigaciones relacionadas con diversas fuentes de energía. Ocho años después se unió a la empresa Westinghouse Electric para trabajar en aspectos de la conversión de la energía del calor en energía eléctrica.

Al comenzar la década del 40, se produciría un cambio vital para su carrera, la asociación con El Instituto de Tecnología de Massachusetts, MIT, por sus siglas en inglés, para trabajar en el Proyecto Solar de Conversión de Energía.

Fue en este ámbito donde Mária desarrolló la que hoy se conoce como la Casa Dover.
No fue su único trabajo en el campo de la solar. La Fundación Ford la premió con 45 mil dólares para que desarrollara un horno solar que pudiera ser usado en cualquier lugar del planeta, para preparar cualquier tipo de alimento y lo suficientemente seguro para que pueda ser utilizado por niños. En el proceso de invención del horno descubrió un método para que los granjeros pudieran acelerar el proceso de secado de sus cosechas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno federal la convocó para crear un sistema que permitiera potabilizar el agua marina, lo que consiguió mediante un sistema de evaporización.
En los siguientes años, Telkes lideró diferentes proyectos, tanto en el ámbito universitario como de la industria privada, relacionados en su gran mayoría con la energía solar. En 1977 recibió de la sección estadounidense de la Sociedad Internacional de Energía Solar, el premio Charles Greeley Abbot, en reconocimiento a su trabajo pionero en ese campo.
 
Ya cercana a los 80 años, su interés en involucrarse en la investigación no mermó, al punto que participó en el proyecto de la Casa Carslile, la primera casa particular eléctrica, solar e integrada.

Esa energía personal por aprovechar la otra energía, la solar, permaneció en Mária Telkes hasta que su vida se apagó, diez días antes de cumplir los 95 años, eso sí, con el justo apodo de la Reina del Sol.

Casas numeradas
Lo que puede ser tomado como la primera casa solar en toda regla data de 1939. ¿Su nombre? Simple: Casa Solar Nº1. Es que así fue como en el MIT se inauguró una larga serie de moradas experimentales.
 
Godfrey Lowell Cabot, un empresario que había amasado su fortuna con la explotación de combustibles fósiles, y que también llegó a liderar campañas de “decencia” contra escritores como, entre otros, Ernest Hemingway y Aldous Huxley, donó más de 600 mil dólares en esa época, una verdadera fortuna, para que el MIT abriera una instancia de investigación en lo que llamó “el arte de convertir la energía del sol para el uso del hombre”.

Este paso fundante, que se ejecutaba sobre una modesta casa de madera de dos habitaciones, utilizaba la radiación solar para calentar agua en colectores colocados en el techo y que, luego de acumulada en un gran recipiente ubicado en el sótano, se distribuía, entubada, por la vivienda.

En 1948 apareció la Casa Solar Nº 2, un concepto nuevo también llama la Casa Dover.

 

La Casa Dover.

Cosas de mujeres
Este proyecto se trató de la unión de fuerzas e ingenio de tres mujeres, la ya mencionada Mária Telkes, más Eleanor Raymond y Amelia Peabody.

Eleanor Raymond era arquitecta, experta en la historia de las construcciones de su país, y firme defensora de que, en el diseño de una casa, el exterior y el interior eran tan importantes como su relación con el paisaje y el aprovechamiento de las situaciones naturales.

Mecenas de todo el asunto fue la acaudalada escultora Amelia Peabody, que hacía tiempo venía apoyando distintos proyectos de aprovechamiento de la energía solar.

La cuestión es que la Casa Dover, aunque no fue el primer intento en calefaccionar a partir del sol, sí lo fue en ser diseñada científicamente con ese objetivo y, lo que es más importante, en ser habitada, honor que le cupo a Anthony Nemethy, primo de Telkes, su esposa y su hijo.
 
El sistema aprovechaba la irradiación solar acumulada sobre un techo de chapas pintadas de negro, debajo de las cuales había unas cajas con una solución de sulfato de sodio. Este componente se calentaba, y ese calor era esparcido por la vivienda a través de unos conductos y un conjunto de ventiladores.

Sin embargo, aunque el experimento concitó la atención de multitud de científicos y demás curiosos, fue dado por fallido luego de tres años, cuando las sales fueron perdiendo sus propiedades.

Para ya el primer paso estaba dado, y el campo de la investigación en aprovechar al energía solar desde entonces no ha parado de crecer.

Tags: PV , Solar , frv , CPV , Oil , Tecnología
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